viernes, 19 de octubre del 2018
 
Veracruz - Boca del Río
Candidatura de Meade beneficiaría a Pepe Yunes
Con la inminente candidatura presidencial de Meade el senador Yunes Zorrilla tiene el pase directo a la candidatura al gobierno de Veracruz
Veracruz | 2017-11-27 | Heladio Castro
Yunes Zorrilla podría ser el más beneficiado de los priistas veracruzanos con la inminente candidatura de Meade. / Aliado
La inminente candidatura de José Antonio Meade Kuribreña a la presidencia de la república parece descobijar a los veracruzanos con pretensiones políticas para los comicios federales en el 2018; o a la inversa, podría ser la oportunidad para varios que podrían haberse sentido sin posibilidades en otro escenario.
A Meade se le identifica como un hombre respetuoso, cordial, amable, sin nexos ni intereses políticos ni partidistas; sin enemigos y comprometido con las responsabilidades que le confieren.
No se confronta con gobernantes de partidos diferentes al PRI y en general con ningún político de oposición a ese partido en el poder federal, lo que lleva a la conclusión de que aun cuando no tiene trayectoria política ni partidista, es un hombre político.
Por el lado de la gubernatura de Veracruz, que se renovará el próximo año, para nadie es un secreto la relación que mantiene el ahora exsecretario de Hacienda con el senador peroteño José Francisco Yunes Zorrilla.
Una primera lectura podría sugerir que con la inminente candidatura presidencial de Meade el senador Yunes Zorrilla tiene el pase directo a la candidatura al gobierno de Veracruz y en consecuencia, el choleño Héctor Yunes Landa tendría que desistir de contender por el mismo cargo por segunda ocasión.
Y hay razones para pensarlo, dada la añeja relación entre Meade y Yunes Zorrilla, excompañeros del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), por cuyas instalaciones también pasaron Luis Videgaray Caso y Ernesto Cordero Arroyo, entre otros políticos de hoy.
Desde esos ayeres viene la estrecha relación entre Meade y Pepe Yunes. Y difícilmente podría romperse la liga que inició en el ámbito estudiantil y se ha trasladado al profesional y al político.
Pero aunque el exfuncionario federal tiene una añeja amistad con Yunes Zorrilla, no es enemigo de Yunes Landa. Por lo tanto José Antonio Meade deberá llevar una relación cordial con ambos, aunque apoye a José Yunes y no a Héctor Yunes.
En cuanto a las personas cuyos nombres mencionan diversos sectores políticos con posibilidad para contender por el Senado de la República y por la Cámara de Diputados, no se vislumbra una inclinación especial hacia nadie, pero tampoco se advierte el bloqueo para posibles aspirantes.
Eso podría ser un mensaje para las dos delegadas federales a quienes con frecuencia se alude como prospectos para el Senado de la República, en particular para Anilú Ingram Vallines, quien prefiere no hablar al respecto y en su discurso destaca que su prioridad es ser funcionaria de la Sedesol.
Lo que no queda claro es qué tan positivo o negativo es el hecho de que Meade no tenga militancia partidista. Se podría argüir que al no tener partido no interferirá en los procesos rumbo al Congreso de la Unión y en las elecciones locales. Pero esa aparente ventaja podría no serlo si se convierte en indiferencia al destino del priismo en la entidad.
No hay referentes sobre cómo podría ser la relación con Miguel Ángel Yunes Linares, pero no hay huellas de cercanía y por muy apartidista que sea Meade Kuribreña, ha estado sirviendo a un presidente priista al que le deberá lealtad a lo largo de su inminente campaña del 2018.
Y la relación de la administración de Peña Nieto con el actual gobierno de Veracruz ha sido respetuosa, mas no cercana.
Eso se hizo evidente el lunes 6 de noviembre de 2017 en Antón Lizardo, municipio de Alvarado, cuando el mandatario federal se hizo acompañar del estatal al abanderar la patrulla costera ‘Chichén Itzá y observar el hundimiento del exbuque ‘Comodoro Manuel Azueta’.
Al bajar de la recién abanderada guardia costera el presidente acudió directo al sitio donde la delegada de la Sedesol, Anilú Ingram Vallines, aguardaba junto con otros servidores públicos, hecho que causó escozor más entre los neopanistas que entre los panistas de cepa.
El ahora exsecretario de Hacienda es muy cuidadoso de las formas y no se avizora ningún desencuentro con otros actores políticos.
En Veracruz no hay grupos afines a él muy visibles debido a que no ha militado en siglas partidistas, más allá del senador José Francisco Yunes Zorrilla.
Pero si se formaliza la candidatura de Meade Kuribreña a la presidencia de la república como un elemento externo -que se espera refresque la imagen del Revolucionario Institucional- entonces les brotarán amigos hasta por debajo de las piedras.
Pronto empezarán a manifestarse y a buscar en el álbum fotográfico, a ver si por casualidad en alguna de ellas aparece José Antonio Meade en sus años mozos.

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