domingo, 16 de diciembre del 2018
 
Por Maquiavelo
Columna: Se dice
Más que encabronados los gobernadores
2018-12-05 | 08:15:06

Se entiende perfectamente que los gobernadores del PAN, PRD, MC y PRI se opongan a los súperdelegados estatales, era el mejor negocio del quehacer político para manejar los recursos federales y colocar a sus cuates y amiguitas, en esos puestos tan codiciados, por lo que representaban en salarios, compensaciones y sobre todo las arregladas licitaciones para operar a su antojo el reparto del dinero público y las obras de importancia que se realizan a través de la federación.


Enrique Alfaro que perteneciera a MC de Jalisco y Silvano Aureoles del desahuciado PRD de Michoacán, encabezan esa rebeldía de los ejecutivos estatales, están más que molestos, ya que planeaban colocar en esa privilegiada posición de supuestos vicegobernadores, algún compañero partidista o lo de siempre a un recomendado, que les rindiera cuentas. Lo que más irritó a estos gobernadores es haberles colocado como súperdelegados a sus competidores morenistas en las pasadas elecciones.


Nada más, en el caso del estado de Veracruz, existían 78 delegados federales, con sus respectivas cuadrillas de aviadores y la creciente burocracia de los eternos protegidos sexenales. Es el tremendo paquete que le dieron al morenista Manuel Huerta, para despedir a docenas de priistas y panistas, incrustados en la voluminosa nómina. La más peleada era la delegación de Gobernación, por ser el secretario quien se suponía que podría ser candidato presidencial, por lo que su representante tenía casi asegurada una plurinominal en el Congreso de la Unión.


El triunfo de López Obrador destruyó los sueños de mieles de políticos, que siempre habían vivido del presupuesto.


Los unió en su contra


De manera discreta para mover sus piezas en las pasadas elecciones federales y estatales, fueron el exgobernador Fidel Herrera Beltrán y el actual diputado federal Héctor Yunes Landa, ambos priistas de corazón que trabajaron intensamente con la única difícil y complicada misión de que no llegara a la gubernatura el candidato panista, Miguel Ángel Yunes Márquez.


Conocedores de la importancia y gran dificultad que tiene enfrentarse al gobernante y al partido en el poder en el estado de Veracruz. El operador clave en esta tarea fue Ranulfo Márquez, maduro político con la experiencia y el conocimiento de quien es quien en la entidad, el que se lleva de a cuartos, desde el paletero, el taxista, el médico del pueblo, a partir del más humilde, hasta el más encumbrado personaje de la compleja sociedad veracruzana.


Haberse peleado con los priistas fue un gran error del expriista y exelbista gobernador panista. Logró unir en su contra a una vieja clase política que siempre habían tenido grandes diferencias. Logró Yunes Linares lo imposible unir las fuerzas políticas más importantes que existen en la entidad. Hasta aquellos que le había jurado lealtad del PRD y Movimiento Ciudadano se voltearon. Los creadores de Acción Nacional en Veracruz también emigraron y rechazaron la imposición nepotista. Él más perjudicado fue el candidato priista, José Yunes Zorrilla, cuya votación se fue al suelo, por el éxodo masivo de los miembros del partido tricolor para votar en contra del primogénito.


El egresado del ITAM y uno de los mejores amigos del candidato presidencial José Antonio Meade, sucumbió como víctima indirecta ante el rechazo popular y repudio social del gobernante veracruzano que quiso extender su mandato a través de su familia.

Entradas Anteriores










  • Lo último
  • Lo más leído


NOSOTROS

Periódico digital en tiempo real con información preferentemente del Estado de Veracruz México