viernes, 14 de diciembre del 2018
 
Por Marco A. Medina
Columna: La escena veracruzana
2 de octubre, 50 años
2018-10-04 | 08:22:37

Recuerdo, recordamos.


Ésta es nuestra manera de ayudar a que amanezca


sobre tantas conciencias mancilladas,


sobre un texto iracundo sobre una reja abierta,


sobre el rostro amparado tras la máscara.


Recuerdo, recordamos


hasta que la justicia se siente entre nosotros.


Rosario Castellanos


El dos de octubre de 1968 el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz ordenó una masacre que conmovió al país, pero en ondas sucesivas. Poco a poco se fue sabiendo en todo el territorio nacional las dimensiones de la tragedia. Muchas familias lloraron a sus muertos o a los estudiantes encarcelados injustamente y ese llanto colmó los vasos comunicantes de la conciencia popular.


La sacudida con epicentro en Tlatelolco fue ampliando su radio de influencia. Nuevas generaciones de intelectuales, obreros, campesinos y estudiantes conocieron de ese hecho histórico. El país ya no volvió a ser el mismo.


La afrenta y el asesinato de estudiantes y de población trabajadora que se encontraba en Tlatelolco el 2 de octubre fue abriendo la conciencia de muchos mexicanos y en cada nuevo acontecimiento el ejemplo de ese hecho fue sembrando nuevas inconformidades y más desafíos de insurgencia ciudadana.


A menos de 3 años los estudiantes del 71 nuevamente confrontaron al gobierno y éste asumió una nueva escalada de represión. Ahí creció la rebeldía de muchos y la vía guerrillera para otros.


Fruto del 68 fueron las tímidas reformas que el régimen comenzó a impulsar para salvar el pellejo. Así, en 1977 se inició la reforma política para incorporar a la legalidad a los partidos que actuaban clandestinamente, en un frío intento de cooptación que tuvo sus frutos en muchos casos.


Así se abrieron espacios de participación a los intelectuales y a los jóvenes, con el objetivo de que sirvieran al régimen. Pero en cada resquicio abierto por el gobierno se colaban nuevas aspiraciones populares y se organizaba mejor la lucha del pueblo.


Llegaron nuevas formas de organización y participación política. Sindicatos independientes, espacios universitarios, el movimiento urbano popular, gestaron la aparente espontánea respuesta de la población durante los sismos del 85.


Asimismo, las protestas cívicas en contra de los fraudes electorales, las movilizaciones campesinas en defensa de la tierra y de su entorno, las luchas por la protección del medio ambiente y los recursos de la Nación, crecieron con todo y sus problemáticas ideológicas y organizativas.


Después de la gran decepción sufrida por la transición encabezada por Fox, se comenzó a prefigurar una alternativa nueva encabezada por Andrés Manuel López Obrador y que finamente se constituyó en el movimiento regeneración nacional.


Podemos situar al movimiento estudiantil de 1968 como el inicio de un periodo histórico de ruptura con el viejo régimen, que pasó por cinco decenios de una estrategia de gatopardismo (cambiar todo para que nada cambie) cuyo mayor éxito fue la fallida transición de Fox, pero que AMLO y MORENA tuvieron la paciencia de desnudar año con año, fraude tras fraude, hasta lograr presentarlo descarnadamente como lo vimos el pasado 1 de julio y vencerlo contundentemente.


Escuché en el zócalo capitalino la siguiente frase ¿Cuántos muertos caben en un minuto de silencio? El que se guardó en muchos lugares del país albergó a cientos de miles, tal vez ya millones, de mexicanos que han dado su vida por un cambio verdadero, por la justicia, la verdad y las libertades con las que queremos vivir.


A 50 años de la matanza de Tlatelolco, recordamos, conmemoramos a los caídos el 2 de octubre, como dice Rosario Castellanos, pues ésta es nuestra manera de ayudar a que amanezca.


 marco.a.medinaperez@gmail.com

Entradas Anteriores










  • Lo último
  • Lo más leído


NOSOTROS

Periódico digital en tiempo real con información preferentemente del Estado de Veracruz México