domingo, 23 de septiembre del 2018
 
Por Raymundo Jiménez
Columna: Al pie de la letra
¡Se acabó el encanto Yunista!
2018-09-03 | 09:24:10

Aunque en realidad no tenían por qué correrle la invitación al gobernador saliente Miguel Ángel Yunes Linares, pues los eventos conmemorativos de los 500 años de la fundación de Veracruz se realizarán hasta el año entrante, cuando el panista ya no estará en el poder, pero al menos por cortesía política el mandatario estatal en funciones bien pudo ser incorporado como simple testigo en la mesa que encabezaron este viernes la señora Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del presidente electo Andrés Manuel López Obrador; el gobernador electo Cuitláhuac García Jiménez, y la rectora de la Universidad Veracruzana, Sara Ladrón de Guevara, quien de hecho ya había marcado también distancia del Ejecutivo estatal desde hace un mes en la apertura oficial del nuevo ciclo escolar, a cuya inauguración prefirió invitar al sucesor de Morena.


Pero lo que más debió preocupar a Yunes no sería tanto la desatención hacia él sino que ignoraran también a su hijo Fernando, que actualmente es el alcalde del puerto de Veracruz y cuyo periodo municipal coincidirá todavía los próximos tres años con las nuevas administraciones morenistas de López Obrador, en el nivel federal, y de García Jiménez en el Estado.


Tampoco parece haber sido convocado el munícipe de Boca del Río, Humberto Morelli, incondicional de la familia Yunes Márquez.


Según parece, en la instauración de su “República amorosa” el incipiente lopezobradorismo estaría dispuesto a conceder el perdón pero no el olvido. Porque, ¿cómo borrar los agravios que Yunes y su primogénito que aspiraba a sucederlo en la gubernatura vertieron para denigrar públicamente a López Obrador y a Cuitláhuac? ¿La señora Müller ya habrá olvidado que a su esposo lo tacharon de “viejo guango”, “loco”, “cobarde”, “mentiroso” y “corrupto”? ¿O que con recursos públicos del Estado cooptaran a cuatro diputados locales de Morena (Eva Cadena, Miriam Judith González Sheridan, Sebastián Reyes Arellano y Nicolás de la Cruz) para desacreditar el movimiento nacional lopezobradorista?


Quién sabe si una vez que AMLO y Cuitláhuac asuman el poder en diciembre próximo se inicie el ajuste de cuentas hacia Yunes Linares y hasta dónde podría llegar, pero de lo que sí parece que no quedó duda este fin de semana es que para el yunismo azul y para sus socios financieros y aliados caciquiles estaría por llegar el fin no sólo de su impunidad sino de sus privilegios políticos y económicos en el Estado.


Y es que, por ejemplo, García Jiménez ya anunció que se investigarán y se revisarán escrupulosamente algunos contratos de asignación de obras así como el negociazo de la reestructuración de la deuda pública y hasta la burda prórroga de algunas concesiones de tramos de autopistas, que inclusive podrían cancelarse.


Por estas razones es que no suena descabellada la versión de que el alcalde porteño Fernando Yunes pudiera separarse de la alcaldía después de que su padre entregue la gubernatura, pues evidentemente ya no disfrutarán del mismo encanto de seguir ejerciendo el poder con sentido patrimonial.

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