martes, 18 de diciembre del 2018
 
Por Silverio Quevedo
Columna: En la mira
Enfrenta Meade a Duarte
2018-01-08 | 08:06:15
Si algo llamó la atención del discurso de José Antonio Meade, el pre candidato del PRI a la Presidencia de la República, fue no haber evadido de su mensaje central ayer en Veracruz puerto la figura del ex gobernador Javier Duarte de Ochoa. Y una vez más el ex mandatario se convirtió en noticia, al igual que simultáneamente lo hizo el abanderado del PAN, Ricardo Anaya durante su mitin en Xalapa.

El PRI lo aludió en el nutrido evento frente a la militancia veracruzana, arropando a su aspirante a la gubernatura, José Francisco Yunes Zorilla, mientras que el PAN también busca exprimir a toda costa el tema con las acusaciones de corrupción en contra del ex mandatario, hoy preso en un reclusorio del centro del país. A tal grado lo hace el albiazul sin saber, no obstante, si esta vez le dará resultados.

Sobre el rubro, Meade fue tajante: “Hay que hablar claro el día de hoy, hay que ser muy contundente y hay que hablar de frente a todo el priismo que hoy nos escucha: nos duele, nos duele profundamente que Javier Duarte nos haya traicionado con la corrupción”.

Enseguida le agregó: “Nos duele que Javier Duarte haya lastimado nuestro prestigio, nos duele porque no nos define y no nos describe”.

Para los comunicadores ahí estaba ya la nota, como se afirma en el argot periodístico. Y a los asistentes la mención también les retumbó, pero al mismo tiempo vendría el ofrecimiento de que el PRI quiere reivindicarse algo así como que no se les mida con la misma vara. Y es que tanto Meade como Pepe Yunes, giraron en torno al mismo mensaje: No más corrupción, no más impunidad.

Al de Perote, Meade le recordó prácticamente como si fuera una biografía, que hace veinte años cuando compitió para ser alcalde de esa ciudad, siendo muy joven, le dijo: “Voy a ganar”. Y ahora frente a la gubernatura busca repetir lo mismo, tras dos décadas precisamente de pretender la candidatura del tricolor a ese puesto.

Yunes Zorrilla se vistió en un ambiente típico al tricolor, y aunque mercadólogos, y asesores quizá lo quisieran cambiar, ya es el sello del partido, podría decirse, su esencia pura. El mismo estilo que no se altera década tras década, y un maestro de ceremonias que aturdía y se mostraba repetitivo con su única porra, a la que le secundó el propio líder nacional, Enrique Ochoa Reza, ya contagiado por las múltiples ocasiones en que una y otra vez el del micrófono glorificaba con la misma idea mientras los asistentes aplaudían y alzaban pancartas.

Lo que si fue más que notorio fue el poder de convocatoria, con los líderes nacionales presentes. Mucho se ha dicho si los petroleros irán con el PRI o algunos se dirigirán a la izquierda como en 1988 cuando lo hicieron por Cuauhtémoc Cárdenas traicionando al sistema, pero esta vez allí estaban firmes demostrando con todo estar a favor de sus abanderados.

Y con su presencia, Carlos Romero Deschamps parecía acallar voces, en tanto más de una ocasión fue nombrado en el atiborrado World Trade Center como para comprometerlo.

Se le sumaba Joel Ayala, el líder de la FSTSE, un brazo aún fuerte del tricolor que agrupa un millón 600 mil trabajadores del sistema de gobierno federal de 87 sindicatos. Y los cañeros del cenecista, Daniel Pérez Valdés, con Juan Carlos Molina, quien aspira al senado y sale de esa extracción a buscar una curul federal también alzaron la mano.

Pepe, en su acostumbrado estilo, trata de no dejar fuera en sus menciones a ninguno de los más representativos. También lo hizo con el dirigente de los Antorchistas y de los trabajadores azucareros del país.

NO MAS CORRUPCION

Sabedores que es lo que les ha hecho mucho daño, como el propio Meade lo consideró, al expresar que en la imagen y el prestigio se ha reflejado, y que no todos son iguales, Pepe Yunes se lanzó en ese sentido con el mismo enfoque, aunque uno más fuerte y otro más profundo.

Vamos a regresarle muy pronto a Veracruz la estabilidad que ha perdido por una economía dañada, recesión y una violencia multiplicada, centró Yunes Zorilla. Se refirió a que no se le vendan espejitos a la gente ni se compre su voluntad con despensas.

Aunque esta vez el discurso fue menos “bronco” que el del evento de apenas este viernes en Xalapa.

Y es que Yunes sabe que si algo tiene a su favor es quizá lo poco o nada en su contra, nada que le puedan criticar o reprochar como posible trayectoria oscura o contaminada por la corrupción. Por ello el mensaje de ambos fue erradicar la práctica, y no permitir más actos impunes de quienes gobiernan.

Seguro que es a lo que el sistema que gobierna le viene apostando. Por ello puede explicarse la caída de varios ex gobernadores, hoy en la cárcel. Javier Duarte, Roberto Borge, Tomás Yarrington, Andrés Granier, entre otros. Y al menos uno del PAN, como Guillermo Padrés.

Otra arista que se desprende de lo que pretendieron los dos pre candidatos del tricolor este domingo en el Centro de Convenciones fue destacar la unidad del senador Héctor Yunes Landa, quien también buscaba ser el candidato por segunda ocasión.

Cómo le pagaremos a Héctor Yunes? Preguntó Meade, al tiempo que respondió: Con la revancha, y con su apoyo lo conseguiremos”.

Así los priistas le apuestan con todo para el 2018. Va la Presidencia en juego y Veracruz por delante, por eso un tema fue Duarte, su fantasma, su leyenda, su nombre, no dejó de sonar. Pero para el PAN, la campaña con el tema corrupción duartista, la pregunta es ¿Les alcanzará para una tercera elección? Ya se hizo para disputar la gubernatura en el 2016, las alcaldías en el 2017, y los estrategas deberán revisar si no se les revertirá el seguir usándolo en este 2018.
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