martes, 25 de septiembre del 2018
 
Por Esteban Machucho Temix
Columna: Las empresas fantasmas y sus efectos legales
Las empresas fantasmas y sus efectos legales
2017-10-04 | 09:46:04
Es bien sabido que las empresas fantasmas, son aquellas personas jurídicas de derechos (personas morales) creadas con la única finalidad de ser utilizadas en la emisión de comprobantes fiscales, que amparan operaciones inexistentes y/o la realización de cualquier actividad supuestamente lícita, asimismo, éstas empresas fantasmas, son constituidas por personas físicas que, a la vez, no cuentan con un patrimonio propio, y que no tienen solvencia económica.

Lo anterior, genera las siguientes interrogantes, ¿Qué responsabilidad tiene el Notario que llevo a cabo la constitución de una sociedad (empresa), así como la protocolización de la mismas, cuando éste omitió verificar la identidad de los socios? ¿Son sujeto de algún tipo de responsabilidad aquéllas personas a las que les fue falsificada su firma para crear una empresa fantasma sin su consentimiento? ¿Qué debe hacer aquélla persona al darse cuenta que le falsificaron su firma y que con ella crearon una persona moral fantasma?

Respecto a la primera interrogante, es evidente que existe una responsabilidad de parte del Notario Público al crear una empresa y no verificar la autenticidad de la firma de los socios, con su carnet electoral o cualquier otra identificación, que el socio use para identificarse, (se precisa que los notarios están obligados a verifica todos los datos que se le presenten para la constituir una sociedad) ello es así, porque la ley de Notario del Estado de Veracruz en su artículo 21, fracción III, dispone que el notario debe dar fe de los hechos que le consten, es decir, el notario tiene la obligación de verificar la autenticidad de los datos y documentos, que le son presentados para realizar el acta constitutiva de la sociedad, así como la protocolización de éstas, ahora bien, en caso de omitir lo anterior, el notario público, podrá ser denunciado por responsabilidad por fe de conocimiento, la cual encuentra sustento en el numeral 21, fracción II de la citada Ley Notarial, ya que la fe de conocimiento a la que alude el citado numeral y su fracción, es el juicio de notoriedad que realiza el notario de los otorgantes de la firma en una escritura, lo que le permite tener la convicción de que las personas o persona que realizan el acto jurídico, es quien o quienes dicen ser, para lo cual debió utilizar los medios que considere convenientes, para tener acreditada la identidad del signante u otorgante de la firma, no haciendo eso, el tema de fe de conocimiento se relacionaría con el delito penal de falsificación de documentos contemplado en el numeral 281 del código penal de Veracruz.

Ahora bien, por cuanto hace a qué clase de responsabilidad puede tener la persona o personas que participan en la creación de empresas fantasmas, se debe estar a su conducta, es decir, si tenía pleno conocimiento que el acto jurídico que estaban realizando era ilícito, y aun así decidieron realizarlo, por lo que se considera que su actuar era doloso, por otra parte, también puede existir la posibilidad de que ésta o estas personas no haya tenido conocimiento de la realización del acto jurídico y mucho menos que este haya sido ilícito, lo que podría suceder, si a ésta persona le fue robado su documentos de identificación y/o personales con los que se identificaba y con ellos acudieron al notario a la celebración del acta jurídica de la empresa, y el notario público a sabiendas de lo ilegal del acto, decidió celebrarlo.

En la hipótesis, en la que se constituye la empresa fantasma bajo el conocimiento de lo ilegal del acto, a ésta persona o personas, se les puede denunciar por los posibles delitos de: operaciones con recursos de procedencia ilícita, fraude fiscal, lavado de dinero entre otros o por el delito que considere el fiscal investigador que se configura, ahora bien, respeto a la hipótesis, en donde se constituye una empresa fantasmas, con documentos robados y con la falsificación de la firma de una persona que no tiene conocimiento de la celebración del acto jurídico en el que se encuentra implicado, ésta persona o personas, tendrá que demandar la nulidad del acta constitutiva de la sociedad, su protocolización al notario, y las consecuencias que derivan de la misma, una vez que se demostró que le fue falsificada su firma para la celebración de la empresa fantasma, éste deberá exhibir copia certificada de la sentencia que decretó que a éste le fue falsificada su firma, para que la pueda exhibir ante el juez que lleva su proceso penal y con ella desvirtuar el delito que le fue imputado por el fiscal investigador ante el juez del proceso.

Sin embargo, también hay que recordar que no porqué una persona haya sido denunciando por los delitos de lavado de dinero, fraude fiscal, u operación con recursos de procedencia ilícitos, éstas personas o persona según el caso, vaya hacer privada de su libertad, ello es así, por qué, todo indiciado o imputado gozan del derecho humano aún debido proceso, lo que le permite tener la posibilidad material y plena de su defensa, para que pueda desvirtuar los elementos de prueba que recaen en su contra, sin que ello implique que deba autoincriminarse, en tanto que puede incluso abstenerse de declarar o de hacerlo en los términos que estime pertinentes, máxime que en acatamiento a las reglas que rigen el procedimiento penal, el fiscal investigador por mandato de los artículos 21 y 102 constitucionales, deberá acreditar, con apoyo en el acervo probatorio a su alcance, la comisión del hecho ilícito y la responsabilidad penal de los imputados, pero sería hasta el dictado de una sentencia que resuelva el proceso penal lo que permitiría imponerle una sanción en concreto a éstas personas.

Lo anterior, nos hace reflexionar que ante el extravió de un documento como es nuestra credencial de elector, cédula profesional, u otros, tenemos que dar parte a la autoridad competente del extravió de dichos documentos, para que se levante un acta de extravió, donde se haga constar la fecha, el lugar y la hora en que se extraviaron éstos documentos, ello es así, ya que ésta clase de constancia, nos servirán como medio de prueba para demostrar que a partir de la fecha señalada en la constancia de extravió, no se contaba con el original de dicho documento, por lo que el titular de la constancia de extravió no pudo haber realizado un acto jurídico en ese periodo, hasta el momento en que se le repusieron éstos.





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