domingo, 16 de diciembre del 2018
 
Por Esteban Machucho Temix
Columna: Respeto al derecho a la información
Respeto al derecho a la información
2017-08-02 | 10:51:20
La obligación del juez del proceso de respetar y hacer respetar el derecho a la información, participación y opinión de los menores en los procesos jurisdiccionales.

Los jueces en los procesos jurisdiccionales donde existe la participación de algún menor de edad, están obligados a prestar especial atención en: a) lograr un equilibrio entre el derecho ser protegido y el derecho a expresar su opinión y participar en el proceso, y b) conseguir que su participación sea acorde a la evolución de sus facultades, es decir, conforme a su edad, madurez personal y descernimiento.

Así, independientemente del nivel y forma de participación del menor, el juzgador durante el desarrollo de la secuela procedimental deberá hacer todo lo posible por conocer sus preocupaciones y opiniones, en particular en relación a los siguientes temas a) sus sentimientos alrededor del hecho delictivo; b) su seguridad respecto del acusado y las medidas tomadas en relación a éste y que puedan afectar la seguridad del menor; c) la manera en que prefiere prestar testimonio, c) sus sentimientos acerca de las conclusiones del proceso.

Algunos lineamientos sustentados por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Atala Riffo e hijas, el Comité de Derechos Humanos del Niño en su Observación General No. 12, retomados por la Primara Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que deben observarse para la participación de niñas y niños dentro de cualquier procedimiento jurisdiccional que pueda afectar su esfera jurídica son los siguientes:

I) Admisión de pruebas. Ya sea que se haya ofrecido como prueba el testimonio o declaración de las niñas o niños o que su participación se determine de oficio por el juzgador, debiendo tomar en consideración

a) Con independencia de su edad, lo importante es atender a la madurez de las niñas y niños, es decir, a su capacidad de comprender el asunto y sus consecuencias, así como de formarse un juicio o criterio propio, b) la obligación de escuchar a un niño no equivale a aceptar sus deseos, sino que su opinión deberá ser analizada de conformidad con el factor antes mencionado y a la luz de del cúmulo probatorio que obre en autos del expediente.

Se deben de tomar en consideración la forma de comunicación verbal y no verbal del menor de edad.

b). Debe evitarse la práctica desconsiderada en el ejercicio de este derecho, especialmente cuando las niñas o niños sean muy pequeños o en aquellos casos en que el menor de edad haya sido víctima de ciertos delitos, como abusos sexuales, violencia u otras formas de mal trato.

c) Es necesario que se evite entrevistar a los niños en más ocasiones de las necesarias.

II) Preparación de la prueba. Una vez considerada la conveniencia de admitir la prueba, es importante que se adopten dos medidas, igualmente previas a la entrevista:

a).- El niño deber ser informado en un lenguaje accesible y amigable sobre 1) el procedimiento, es decir, lo que comprende información sobre los alegatos de las partes y las consecuencias que se puedan generar; y 2) su derecho a participar.

b).- Una vez informado, debe garantizarse que el niño o la niña, participe en forma voluntaria, pues la participación de estos en los procesos es una opción no una obligación. El momento de confirmación de este factor se presenta inmediatamente antes del desahogo de la prueba, cuando el niño se encuentre separado de las personas que eventualmente pudieran presionarlo para que participe o se abstenga de hacerlo.

3.- Desahogo de la prueba. La declaración o testimonio del niño se debe llevar a cabo en una diligencia seguida en forma de entrevista o conversación y no de un interrogatorio o examen unilateral.


Entradas Anteriores
  • Lo último
  • Lo más leído


NOSOTROS

Periódico digital en tiempo real con información preferentemente del Estado de Veracruz México